LIBERACIÓN, GENEROSIDAD Y AMOR INCONDICIONAL
Por Sol Ahimsa
15 DE MARZO DE 2016
¿Qué es en realidad el amor en estado
puro e incondicional, amor de planos superiores y que, en estos
momentos de tanto cambio y elevación de conciencia, tan necesario es
conectar con su frecuencia?
El Amor Incondicional representa el
Amor en estado puro, el Amor de almas. Para realmente estar en sintonía
con el Amor Incondicional, ha de estarse por encima de todo apego, de
todo dolor, de toda emoción y necesidad de los planos de tercera
dimensión, de los planos físicos en los que estamos. Para que exista el
Amor Incondicional debemos estar por encima de todo eso y simplemente
Amar por Amar.
¡Que bonito es poder Amar sin poner
trabas ni obstáculos ni complejos ni dolores ni ego! porque lo que
realmente provoca el dolor es el ego, ese ego propio de la dualidad.
Toda persona en la cual, el ego, es el que reacciona ante las
situaciones de la vida, vibran en la dualidad.
Todo el que, ante esas mismas
situaciones, su reacción sigue siendo la unidad, el equilibrio y el
amor, ya no vibra en esa tercera dimensión aunque siga estando en ella.
Por esto es, que cuando uno ama, es porque ama, sin mirar más, ni a la
persona, ni lo que hizo, ni lo que dijo, ni lo que pasó, AMA y ya.
Cuando la energía del verdadero amor
fluye entre dos personas, siempre, siempre se producen milagros. Pero si
lo que fluye es el otro grado inferior de amor, el amor dependiente, el
amor que exige, el amor que busca, el amor que pide, entonces no hay
milagro, no hay cambio, es más de lo mismo, lucha de poder o vacío.
Ese amor no es eterno, tiene un fin
al igual que tuvo un principio, porque ese sí tiene caducidad, mientras
que el Amor Incondicional, no tiene final ya que, pase lo que pase,
siempre existirá. Hay que pensar que para llegar a esto, hay que amar al
alma que habita en el cuerpo y no al cuerpo que contiene al alma.
Ésta es la diferencia, no hay que
amar los egos y los cuerpos, sino a los corazones, a las almas, los
seres que están muy por encima de todo eso.
Este Amor Incondicional produce una
gran Generosidad con la otra persona, esta generosidad se traduce en un
deseo de dar por el mero hecho de dar, pero también de recibir porque la
otra persona desea dar.
Este es el verdadero equilibrio: uno
da, el otro recibe; el otro da, el uno recibe. Sino no hay generosidad.
La generosidad no es dar hasta agotarse, la verdadera generosidad, es
dar y ser capaz de permitir que el otro nos dé. Qué mayor generosidad se
demuetra, permitiendo que el otro, que esa persona que se ofrece ante
nosotros, pueda realmente darse?
De igual manera, Humildad es pedir,
pero al mismo tiempo es generosidad con el otro, porque cuando le
pedimos, le estamos permitiendo ser generoso.
Generosidad no es solo dar, también es pedir, también es permitir que el otro nos dé.
Hay muchas formas de demostrar ese
Amor Incondicional y no es solamente a través del enamoramiento, esa es
una de tantas, lo que ahora indico es Amor Incondicional en estado puro,
el equilibrio del corazón, el equilibrio entre el dar y el recibir,
siendo conscientes de lo que se da y de lo que se recibe y que esta
consciencia y esta energía, cada vez se amplifique más y nos proteja de
todo lo que nos rodea, porque la energía del amor protege por encima de
cualquier otra.
El miedo, que es la energía contraria
al amor y que es lo que activa los resortes para levantar las barreras,
no protege, energética y espiritualmente hablando. No protege, guarda,
pero cuando digo guarda, quiero decir que, en un periodo corto de
tiempo, habrá una seguridad, pero luego, todo volverá a la normalidad,
por lo que es necesario que ese amor incondicional esté siempre activo,
para que no solo se demuestre en generosidad y en amor hacia el otro,
sino también en protección hacia uno. Asimismo, eres generoso si te
permites ser protegido.
Por todo esto, lo mejor es trabajar
desde el centro del corazón, la conexión con la frecuencia del Amor
Incondicional. Vibración a la cual se llega una vez superado el amor
dependiente o miedoso, el amor generoso y el amor servicial, unificados
estos alcanzaremos la vibración de la Incondicionalidad.
Pero quien puede decir que vibra aqui
cuando aun no respeta a los demás, sus ideas, sus vidas, sus formas de
ser; cuando se sigue con la idea de que el propio camino es el único
para llegar a la verdad; cuando no aceptamos que otros nos digan que
nuestro camino no es el acertado; cuando nos muestran hechos o datos que
podrían hacer caer el castillo de nuestras creencias y reaccionamos con
dogmatismo y violencia; cuando la última intención es restar y no
sumar; cuando no somos capaces de aceptar que en todo y en todos hay
algo bueno, algo por lo que luchar, algo por lo que escuchar y
respetar?
Desde cuando la Luz se separa del
Amor? La Luz ha de aunar, como el Amor auna, si no es así no es Luz, es
ego mal canalizado tras una aparente máscara de maestría en la luz.
Busquemos el verdadero Amor, el que
nos une a todos, el que realmente podemos decir que no pone condiciones
para ser como somos y aun así encontrar puntos de acuerdo y
reconciliación. Porque cuesta tanto dejar la ofensa de lado en pos de un
verdadero dialogo y entendimiento, respentando al otro como lo que es,
uno mas del gran conjunto de almas que componemos este universo?
No podemos alejarnos de todos estos
miedos que nos apartan del verdadero Amor, el Incondicional, el que
Libera, el que limpia, el que protege, el que escucha, el que tolera, el
que entiende, el que suma, el que rie, el que respeta, el que AMA por
el mero hecho de Amar?
Aqui está la clave, si no se llega a
esto desde el corazón y no desde el pensamiento, que es como suele
pasar, no hay verdadero amor, solo el sucedaneo amor terreno lleno de
miedos y condicionamientos.
Busquemos en nuestro corazón donde
tenemos esta semilla que quedo implantada en nosotros desde nuestro
origen, ya que la Fuente en su principio era Amor y no Mente como nos
han hecho creer.
Escrito por Sol Ahimsa
4 de marzo de 2016 Dedicado a la persona que me hizo entender lo que es realmente AMAR, ¡gracias por Ser y Estar!